Gustavo Ekroth: "Los asesinos seriales no sienten piedad"
19.03.2012
16.07
Ante el estupor que se ha apoderado de la sociedad uruguaya, El Espectador convocó al psicólogo Gustavo Ekroth (autor, entre otras publicaciones, de los bestsellers "La locura uruguaya" y "El evangelio según San Dinero"), para desentrañar las razones psicológicas, los motivos que podrían haber impulsado a estos enfermeros a matar a pacientes en los hospitales en los que desempeñaban sus funciones.
La pregunta fundamental es ¿porqué lo hicieron? Y enseguida surgen otras: ¿fueron asesinatos piadosos?, ¿crímenes seriales, cometidos por placer o como resultado de alguna perturbación emocional?
Ekroth realizó un abordaje psicológico para penetrar en las mentes de los enfermeros procesados por el Juez Rolando Vomero.
Sobre el estado metal de los uruguayos al respecto de la salud y los médicos, Ekroth describió lo que ve todos los días en su consultorio.
“En primer lugar, viéndolo como psicólogo y terapeuta, diría que todos los días veo a muchas personas que llegan pidiendo ayuda por diversos motivos, que presentan una cierta paranoia con temas relacionados con los cuidados de la salud, el personal de salud, por hecho de este tipo que han ocurrido antes. Pienso que las personas deberían sentirse más seguras si entran a un lugar donde van a ser tratadas, no deberían esperar que pudiese sucederles algo así. Estoy consternado con esta noticia de los asesinatos”.
Cuando se les preguntó a estos enfermeros por qué actuaron como actuaron, ellos explicaron que el móvil de sus acciones fue la piedad para que los pacientes no sufrieran aun cuando se comprobó que no se trataba de pacientes terminales.
Sobre los asesinatos piadosos, Ekroth reflexionó:
“En los asesinos seriales hay dos características que siempre están presentes: una, de reciente descubrimiento, que es la falta de neuronas en espejo. Esto lo descubrió la neurociencia hace unos 15 años. Estas neuronas son las neuronas de la empatía, las que nos permiten sentir dolor frente al dolor de otra persona o de los seres queridos. Son las mismas neuronas que nos hacen bostezar cuando vemos a alguien bostezar. Los asesinos seriales, se ha comprobado, que tienen pocas de estas neuronas o que directamente carecen de ellas. Estos asesinos sin incapaces de sentir piedad por sus victimas. Esta es una característica neurológica. En el plano psicológico, la falta de frenos morales y de sentimientos de empatía. Todos los asesinos seriales tienen un motivo. La otra característica es el odio a una raza o a una cultura, rechazo a las conductas sexuales que desarrollan sus víctimas (prostitutas, homosexuales). La mayoría de los asesinos seriales tienen la idea de que sus víctimas merecen morir y por esta razón, cuando estos asesinos son condenados sienten que se está cometiendo una injusticia con ellos por que ellos tenían un motivo”.
Con respecto a la falta de arrepentimiento en estos asesinos seriales, Ekroth explicó:
“En muchos casos no existe el arrepentimiento porque no tienen conciencia moral. El asesino no toma conciencia de que ha hecho algo mal, incluso, después de años
de estar prisionero, siguen pensando que hicieron bien en matar a un ser humano. Otros, después de años pueden llegar a tomar conciencia del daño que causaron y sentir un genuino arrepentimiento”
Inés Mazziotti, la abogada de uno de los procesados, afirmó que su defendido, había sido abusado sexualmente durante su infancia. Preguntado sobre si este hecho podría haber tenido algún vínculo con el impuso asesino del enfermero, Ekroth aclaró:
“Sí y no. Todo hecho de abuso sexual o no sexual, cualquier violencia ejercida sobre un niño, sobre todo antes de los seis años, puede tener una incidencia importante en su vida adulta, puede crear una persona insana, mentalmente. Pero también, el ser humano tiene la posibilidad de trascender el trauma. Hoy, en la psicología moderna, hablamos del concepto de resiliencia que es la capacidad que tiene el ser humano a sobreponerse, no quebrase y salir fortalecido de un trauma. Lo importante es establecer el diagnóstico actual, más que dar por hecho de que por haber sido abusado, ahora se ha convertido en un asesino serial”.
La policía está informando en estos días a las familias de los pacientes asesinados. Sobre como estará impactando esto en los familiares, Ekroth profundizó el concepto del “duelo”.
Obviamente, esta situación genera una derivación en el duelo. El duelo es un proceso circular: se abre y se cierra. El problema es que ese duelo ya procesado por los dolientes se abrió y se cerró por un lugar que no era el lugar de cierre. Entonces se reabre el duelo en sus diferentes etapas y eventualmente volverá o debería volverse a cerrar en algún momento".

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